sábado, 22 de noviembre de 2008

Los pingües negocios de la guerra civil gringa

Durante la Guerra Civil de Norteamérica de 1861 a 1865, casi 536,000 personas perdieron la vida. Más que en la Segunda Guerra Mundial ´donde la cifra de bajas por parte de los Estados Unidos fue de 405,500.

Durante y después de las guerras los aprovechadores hacen de las suyas y son como siempre los únicos beneficiados de los conflictos armados, en la Guerra Civil no hubo excepción, mucha gente sacó ventaja, incluídos algunos grandes y bien recordados personajes. La guerra Civil estuvo marcada por la corrupcion, especulación, tratos ventajosos y contrabando de mercancías.

Un trato singular fue el que involucró a especuladores que obtuvieron grandiosas fortunas con la compra y reventa de rifles usados, pero en buenas condiciones, del ejército de la Unión. Este negocio comenzó cuando Arthur Eastman compró al Departamento de Guerra los rifles a $3.50 dlls , luego se los vendió a $12.50 a Simon Stevens, quien a su vez los revendió a la Armada a $22 dlls la pieza. La ganancia realizada fue del orden del 600%.

Durante el conflicto, sendas partes estaban involucradas en el comercio ilícito hacia la otra parte.
Los soldados de la Unión basados en Memphis traficaban algodón comprado a los sureños para vendérselo a los norteños, el algodón se compraba en Memphis a 20 centavos la libra y se vendía al norte en $1.90 dlls la libra. Se comisionó a un oficial del departamento de Guerra para investigar , quien reportó que "cada coronel, capitán investigado estaba involucrado en la operación del algodón".

Notables personajes fueron también atrapados con las manos en la masa, como es el caso de el secretario de guerra de Abraham Lincoln, Simon Cameron, quien fue recriminado por la Cámara de Representantes por haber permitido que su amigo, Alexander Cummings, se convirtiera en agente de compras del gobierno y ya en el cargo arreglara compras de bienes innecesarios a precios elevadísimos, favoreciendo con las compras a sus amigos, entre las compras autorizadas por el encargado de compras se encontraban sombreros de paja y pepinillos en salmuera.

Otra manera de hacer "negocios" era vender productos de ínfima calidad . Los contratistas ganaban al ahorrarse los costos del material de calidad, como fue el caso de las botas que le ofrecieron a la Armada, la suela de estas botas no duraba mas de media hora de marcha. Cuando se le reclamó al fabricante por esta situación, argumentó que las botas estaban fabricadas para la caballería.

Algunos de los hombres mas ricos de Estados Unidos hicieron su fortuna a partir de esta guerra y de los negocios fraudulentos mencionados, como Cornelius Vanderbilt quien vendió barcos podridos al ejército, a precio de nuevos, o Jim Fisk quien vendió mantas de muy mala calidad ó J.P Morgan que vendió al ejército de la unión rifles obsoletos, a precios exorbitantes, cuando el trato se descubrió y se le retraso su paga, Morgan demandó su dinero y acabó por cobrarlo íntegramente.

También John D. Rockefeller hizo sus primeros negocios en esta época, su fortuna inicial la hizo especulando con los precios de alimentos durante la guerra, ya con ese capital pudo invertir posteriormente en el negocio del petróleo,