sábado, 22 de noviembre de 2008

Max Heiliger

Los nazis decían que no querían nada de los judíos, bueno, nada a excepción de sus bienes y riquezas.

El proceso de robo de riquezas empezó justo cuando Hitler llegó al poder, en 1933. Los judíos que abandonaban el país debían de vender sus bienes muy por debajo del valor real, para 1935 se les quitó esta prestación. Para evitar la fuga de divisas decretaron que los judíos que salieran del país solamente podían llevar unos cuantos marcos.

Los que se quedaron fueron poco a poco excluídos de las actividades económicas, prohibiendoles ejercer sus oficios y boicoteando sus negocios, así, poco a poco fueron arianizando los negocios judíos, es decir transfiriéndolos a manos de no judíos.

Cuando los nazis se decidieron por la "solución final" y comenzó el exterminio masivo, es cuando nace "Max Heiliger".

Max Heiliger fue el nombre ficticio que inventaron para tener una cuenta bancaria a la cual canalizar todo el dinero obtenido de los judíos. El primer paso fue obligar a los judíos a vender sus bienes, cuando los forzaron a un reasentamiento.



Así que cuando los judíos llegaban a su destino de inmediato los despojaban del efectivo y bienes que cargaban, éste se depositaba en la cuenta de MAx.
La extracción de oro de las bocas de los muertos comenzo en el campo de exterminio Chelmno, y fue el primer experimento para extraer valor de los cuerpos de los muertos. En Auschwitz se instaló una fundidora de oro, se llegaron a obtener en este lugar hasta 110 onzas de oro por jornada.

Una vez que el oro se recopilaba, tanto el fundido de los campos , como el confiscado, se enviaba al Reichsbank, donde el botín se recopilaba, el banco pronto se vió saturado de relojes de oro, lingotes, joyería, objetos de plata, diamantes, etc. Para evitar tal saturación los ejecutivos del banco decidieron convertirlo en efectivo, así que acudieron a las casas de empeño a vender el botín.
El dinero de estas ventas se acreditaba a la gorda cuenta de banco de Max.
Al poco tiempo las casas de empeño se llenaron de objetos y no pudieron absorber mas artículos.
Qué paso luego que no puidieron ubicar el oro en los empeños?

Los jerarcas nazis entonces comenzaron a guardarlo en minas abandonadas, no fue nada raro que cuando salieron del poder trataran de llevarse las riquezas a otro lado.
Martin Borman, utilizó un submarino para transferir parte de esto a sudamérica. Los registros del Reich reportan que 6 U-boats llevaron a través del atlántico 550,000 onzas de oro, 3,500 onzas de platino y 4,683 quilates de diamantes. Sin mencionar las obras de arte que merecen una historia aparte.